martes, 17 de mayo de 2016

Haz aquello que te gusta


Haz lo que te guste. Aquello que te apasione. Y hazlo ahora.

Hay veces en las que ni siquiera nos planteamos qué es lo que nos gusta. Hacemos las cosas porque sí. Por obligación, por complacer a los demás o porque, simplemente, es lo que toca. Pero lo que toca no es que decidan por nosotros, lo que toca es ser dueño de nuestras propias decisiones y de nuestro destino.

Hay veces en las que nos preguntan qué es lo que queremos ser en la vida, y nos quedamos callados, meditando una respuesta. Y la respuesta es mucho más fácil de lo que parece: haz lo que te haga feliz.

Haz lo que te haga feliz. Sin importar lo complicado que pueda resultarte o el miedo que puedas tener. Haz lo que te guste independientemente de lo que lograrás con ello, porque no hay mayor recompensa que conseguir hacer lo que de verdad deseas.

¿Quieres pintar? Pinta. ¿Quieres estudiar algo que no parece que no tiene ninguna salida profesional? ¡Estúdialo! ¿Quieres escribir? Escribe. Haz lo que te de la gana, siempre que eso no haga daño a nadie pero sobretodo, que te haga feliz.

Haz lo que te guste, sin impedir que el miedo a equivocarte sobrepase las ganas que tienes de hacerlo. ¿Y qué si sale mal? Al menos lo habrás intentado y sabrás por propia experiencia que aquello no estaba destinado a ti.

Haz realidad tus sueños. Cuanto antes posible. Porque cuánto antes empieces, antes los lograrás.



A lo largo de la vida, nos vemos forzados a tomar decisiones que marcaran nuestro futuro. Decisiones, muchas veces tomadas bajo presión que, sin darnos cuenta, significarán un antes y un después en nuestra vida. Que significarán un nuevo rumbo en el que embarcarnos. Y si esas decisiones son tan importantes, ¿por qué no elegir algo que no satisfaga a nosotros?

Nos pasamos la vida haciendo lo que los demás esperan de nosotros. Comportándonos de la forma en la que todo el mundo espera que hagamos. ¿Y dónde quedan nuestros deseos? ¿Dónde quedan las ganas de ser lo que nosotros queremos?

Mi consejo es este: No vivas tu vida para complacer a los demás, porque al único que al que deberías complacer es a ti.

Quizás pueda sonar egoísta pero, en definitiva, cuando seas mayor y eches un vistazo a tus recuerdos, ¿qué es lo que desearías ver? ¿Una persona que ha vivido una vida que los demás querían para él o la vida que siempre ha deseado?

Piénsalo. Porque únicamente tenemos una vida, y solo nosotros tenemos el poder de decidir cómo vivirla.

The Optimistic Side



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